Acción de Gracias es un momento tradicional para recordar todo aquello por lo que estamos agradecidos.
Cuando permitimos que nuestra mente quejumbrosa nos domine, o sentimos lástima por nosotros mismos, nos ahogamos en una espiral de negatividad.
El antídoto es apreciar profundamente todo lo que se nos ha dado en la vida y conectar con esa gratitud diaria y sincera por las cosas simples.
Esto permite que cada día sea un acto de agradecimiento.

